Categoría | Educación, General

Plan Bolonia… Plan polémica

Escrito el 03 Diciembre 2008 por Álvaro Verdoy

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El Plan Bolonia es el debate de moda. Así que parece un buen momento para que hablemos de ello aquí en Punto Analítico. ¿A qué viene este tema? Sencillamente por dos cosas, el sábado estuve hablando con una profesora de la Universitat de Valencia (Elena) sobre el tema, y el lunes, la más fiel de las lectoras de “Punto” (como ella lo llama), Bego, me sugirió el tema y me pareció correcto. Antes que nada aprovecho estas líneas para dedicarle a ella este post.

Todo el que lea habitualmente Punto Analítico sabrá de mi interés por el tema de la educación, y seguramente se habrá dado cuenta de que estoy bastante en desacuerdo, y para una reforma que se va a implantar y con la que estoy muy contento, resulta que es rechaza por amplios grupos de la sociedad. Cada día siento que nado más y más a contracorriente de lo que la gente opina…

Como todas las cosas en la vida, el nuevo Espacio Europeo de Educación Superior, tiene sus aspectos positivos y sus aspectos negativos, y la mejor manera para valorar estas cosas es poner sus partes buenas y malas en una balanza. En el caso del Plan Bolonia, pienso que la balanza estaría totalmente inclinada hacia el positivismo. Una unificación de títulos que te permita que allá donde vayas de Europa sean reconocidos es un paso enorme hacia adelante, y si a eso le sumamos que vas a poder estudiar en cualquiera de los paises de la Unión con mucha más facilidad y sin tener que pelear con las convalidaciones… la reforma se presenta más que apetecible. De esta forma, cuando al año que viene empiece la universidad, podré pensar en estudiar, por ejemplo: 1º en España, 2º en Bégica, 3º en Inglaterra y 4º en Francia; combinaciones numerosísimas que a dia de hoy son inpensables.

Las críticas se dirigen de nuevo (por enésima vez) hacia la amenaza de privatización de las universidades, porque al haber un aumento de las horas presenciales, no se podrá combinar el estudio con el trabajo para pagarnos la carrera (razón no les falta). Por otro lado, los grados (que es el nuevo nombre que recibirán las titulaciones) se convertirán en mucho más prácticos y se encaminarán más a las salidas profesionales de lo que ahora lo hacen. Este último punto, que a todos les parece un craso error, es mi aspecto favorito, y es que durante años hemos tenido que aguantar críticas hacia el modelo de enseñanza universitaria, porque los que hoy en día acaban los estudios son muy teóricos y muy poco prácticos, o lo que es lo mismo, saben muchas cosas pero ni idea de cómo aplicarlas. Esto supone una grandísima barrera para empresas y estudiantes en su transición del mundo estudiantil al laboral, lo que en muchos casos ha hecho elegir a los titulados entre los contratos basura o el paro directamente.

Por último, las becas tradicionales serán sustituidas por becas-préstamo, las cuales te obligarán a devolver la ayuda recibida una vez hayas acabado de estudiar, eso sí, a interés muy bajo. Y este es otro de los puntos con los que curiosamente vuelvo a estar de acuerdo. Hay que decir que este tipo de préstamos han estado funcionando muy bien y durante muchos años en muchos países de Europa. Pero, ¿por qué pienso que son buenos? pues porque conseguirán que nosotros, los estudiantes, valoremos mucho más el coste tan grande que supone la educación, por no decir que las becas a las que hoy en día podemos acceder, son en su mayoría insuficientes, en ocasiones tan pobres que resultan un insulto. Espero, y confío, que con estos “minicréditos” podamos acceder a cantidades de dinero más dignas para sufragar nuestros gastos, cantidades que posteriormente podremos devolver muy cómodamente a pequeños plazos cuando ya, quien sabe gracias a esta reforma, dispongamos de un salario digno que como graduados universitarios mereceremos y que hoy en día ni en sueños nos ofrecen.

Como me decía mi amiga Elena, el problema principal radica (como casi siempre) en el dinero, en los fondos que las universidades van a recibir, los cuales no van a aumentar ni un céntimo. Si a día de hoy las universidades ya lo tienen muy complicado para cuadrar sus cuentas,con el mayor esfuerzo que el nuevo plan le requerirá al profesorado y al equipamiento físico de las universidades, va a ser tarea casi imposible. Después de esta parrafada, quizá sea el momento de pedirles a los manifestantes que tanto gustan de salir a la calle a hacerse oir, que no le pidan al gobierno que derogue esta estupenda reforma, sino que simplemente le pidan ¡más dinero! Y ya que lo tienen tan claro, les reto a que propongan medidas mejores… hay que acostumbrarse a sumar siempre, no a restar

Punto analítico: ¿Qué opinas del Plan Bolonia? ¿Crees que lo bueno tiene más peso sobre lo malo? ¿Ves con positivismo esta reforma? ¿Cual crees que es el punto débil/fuerte de este nuevo Espacio de Educación?

¡Ahora tú puedes opinar sobre el Plan Bolonia dejando un comentario!

Imagen: Flickr

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2 Comentarios

  1. Bego dice:

    Antes que nada…antes de saber tu opinión sobre el Plan, sabía que ibas a estar a favor jeje

    Bueno, empiezo:

    -Privatización: lo que me parece negativo de privatizar la Universidad no es que los estudiantes se puedan costear la carrera, que también, sino el hecho de privatizar lo que está considerado como un bien público. Que quieres que te diga, a mí la educación me parece un servicio de primera necesidad (y no sólo la ESO y Bach.), los que quieran estudiar una carrera para conseguir un buen trabajo (y también un trabajo adecuado a sus gustos; bueno, hoy en dia, haber estudiado en la univ. no asegura un empleo, pero ese ya es otro tema) deberían tener todas las oportunidades para poder hacerlo. Y, bueno, además de eso, tenemos un “gobierno socialista”, ¿dónde se ha visto que los gobiernos de éste tipo vayan privatizando cada dos por tres?. En fin.

    -Poder estudiar en todos los países de la UE: creo que esta es la única ventaja que le veo al Plan. España, si no me equivoco, es el país más atrasado de Europa o de la UE, no lo sé, en cuánto a educación (en temas de educación universitaria tampoco lo sé). Así que ¿qué se pierde estudiando en otro país? Yo por ejemplo estudiaría en mi adorada Finlandia, el mejor país europeo en cuanto a educación (aunque el clima y el carácter de los habitantes no creo que me hicieran quedarme mucho por allí; bueno, me estoy yendo por las ramas jeje).

    -Y ahora viene, a mi modo de ver, el peor aspecto del Plan. Es el de las carreras prácticas. Vale, está bien que las carreras dejen de ser teóricas porque, en estoy te doy toda la razón, luego no sabes cómo aplicarlas. Pero de esta forma desaparecen muchas de las carreras de humanidades, como por ejemplo la carrera de historia, que no tienen ninguna aplicación práctica. Ahora ya sale mi vena anticapitalista, las empresas te están preparando solamente para trabajar en ellas. ¿Qué interés puede tener alguien, por ejemplo, Licenciado en Historia (ya lo sé, estoy muy pesadita con esta carrera)? No sé, las carreras de humanidades no sirven para aumentar el beneficio de las empresas que yo sepa…

    -Por último decir que los manifestantes tienen toda la razón del mundo en manifestarse, hacer huelgas, etc, etc…Pero siempre y cuando no interrumpan el ritmo normal de la Univ. (me pareció leer que en la Uni de Barna los manifestantes no dejaban dar clases). Y eso sí, aquellos que se manifiestan por la privatización y pueden pagarse la carrera por el dinero de sus padres o por sí mismos no tienen ningún derecho a manifestarse.

    Bueno, no sé si habré expresado lo desacuerdo que estoy con este plan pero bueno, he podido obtener más info. gracias a tu análisis.

    PD: muchas gracias por aceptar mi propuesta y por dedicarme el análisis, es un gran honor jeje

  2. Álvaro Verdoy dice:

    @Bego… No sé, no sé. El tiempo dará la razón.

    El miedo a las novedades sigue presente en el siglo XXI, pero creo que el cambio a la larga será postivo. Siempre las transiciones entre sistemas han sido cuanto menos “delicadas”. En cuatro o cinco años ya nadie se acordará de lo difícil que fue el cambio del plan tradicional a Bolonia…

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