A menudo, desde Europa, miramos hacia la India con cierta lástima. Nos acordamos siempre de esos pobres niños que no tienen nada que llevarse a la boca, de las desigualdades sociales… Los tópicos de siempre; poco más.
Pero quitando las desigualdades y la pobreza, ¿qué más sabemos de esta cultura? Nada.
Y esto pasa con India, pero también con China, Corea, Mongolia…
Luego nos molesta que cuando alguien dice España, se piense en toros, sevillanas, paella, fiesta y poco trabajo.
Una mejoría brutal
Está claro que la India tiene sus dificultades, aunque también es verdad que si miramos con un poco de perspectiva y analizamos algunas gráficas, quizá aplaudamos la enorme mejoría a lo largo de su historia, en cuestiones como la esperanza de vida o la renta per cápita.
No obstante eso, nadie duda que aún deba seguir mejorando.
Referencia en lo personal
Admiramos a Alemania por sus coches… ¿por qué no admirar a la India por sus gentes?
Por su color de piel, su vestimenta y sus rasgos… más de uno diría que son todos terroristas (es lo que nos venden los medios) Pero la realidad es que al hablar con un indio, por lo general, se respira calidez, hospitalidad y bondad.
Propongo que el indio medio sea el modelo a seguir para el crecimiento personal de los occidentales, del mismo modo que tomamos a Alemania como ejemplo a seguir a la hora de diseñar vehículos.
Lo más importante
Tienen el ingrediente que le falta al 90% de los occidentales: la Felicidad. Nosotros nos preocupamos por nuestras hipotecas, aquí ellos lo hacen por su vida y la de los suyos.
Está claro que deberemos enseñarles a asfaltar las calles correctamente, pero bien nos vendría una lección suya para que de una vez por todas, aprendamos a ser felices.
Sólo nos fijamos en lo peor de los demás, de esa manera nos sentimos mejor porque parece que nuestras debilidades disminuyen; pero claro está que además de autoengañarnos, nos equivocamos. Nos ganan por goleada en muchas cosas y algún día nos daremos cuenta.
Poco a poco intentaré ir explicándolo, ya verás como no exagero…


