
Posiblemente sea porque en nuestra sociedad los soñadores estén considerados como ilusos, pero lo cierto es que cada día la juventud occidental sueña menos.
Esta falta de sueños muy posiblemente sea lo que limita nuestro crecimiento personal y como sociedad. Si no soñamos con proyectos grandes y de futuro, en lugar de avanzar, retrocedemos.


