El de la imagen, es el segundo túnel más largo del mundo. Pero el caso, es que aunque nuestra civilización se cree la caña de occidente y del mundo entero, los romanos también hacían cosas increíbles. Un ejemplo claro es este largo túnel de más de 90 kilómetros, que dejan los 50 kilómetros del Eurotúnel del Canal de la Mancha en una nadería.
Su profundidad tampoco es tontería (80 m.), y mucho menos el larguísimo acueducto (Qanat Firaun) del que forma parte, que une una zona pantanosa de los alrededores de Jordania con Siria, y es capaz de transportar hasta 700 litros por segundo.
No es de extrañar que el proyecto tardara en finalizarse 120 años, porque sin tuneladoras o retroescavadoras, o lo que es lo mismo, todo a “manini”, tuvo que ser bastante costoso de construir.


