Un líder habla de la vida con su hijo. Le dice que el ser humano aloja en sí mismo dos lobos que luchan. Un lobo maléfico y resentido. Un lobo sinceramente bueno y pacífico. El niño le pregunta cuál de ellos termina ganando. Su padre responde: “El que alimentas”
Lo acabo de leer en un comentario que escribió un lector del blog de Martín Varsavsky, a raíz de un post sobre las guerras de Irak y Afganistán.
Son palabras del director del diario francés Le Monde, Eric Fottorino. Un cuento Indio que recoge una de las mejores enseñanzas que he leído.
Un saludo al/la comentarista: Amine


