Ayer lo apuntaba BusinessWeek en su versión digital, y es que este comentario estaba claro que no podía esperar mucho en aparecer. Los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 han puesto el listón muy alto, tan alto que los ingleses lo van a tener muy difícil para poder superarlos en 2012. Pese a ser unos Juegos marcados por la polémica, todo ha ido sobre ruedas, desde la impresionante ceremonia de apertura, pasando por la impecable organización del evento, hasta llegar a su fin en una no menos llamativa ceremonia de cierre. Casi que me alegro y todo de que Madrid no fuera elegida sede de los JJOO en 2012, porque si así hubiera sido, los que estaríamos ahora en el aprieto seríamos nosotros, los españoles.


